Declaración Universitaria ante los sucesos acaecidos en el país
Córdoba, Marzo de 2008
"La memoria porfiada: ¿La historia se repite? ¿O se repite sólo como penitencia de quienes son incapaces de escucharla? No hay historia muda. Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho que la mientan, la memoria humana se niega a callarse la boca."
Eduardo Galeano
Frente a los sucesos de público conocimiento, desde el movimiento estudiantil y los claustros universitarios queremos expresar nuestro parecer.
La historia de nuestra nación, la vieja y la reciente, la de ayer y la de hoy, da acabadas pruebas de que la "teoría del derrame" como teoría de fuerzas naturales inexorables del devenir económico es una gran falsedad en nuestro territorio y probablemente en todo el orbe. La única manera en que la riqueza se distribuye en la sociedad es mediante la intervención del Estado, a través de leyes y controles, en el quehacer económico. Es por ello que:
1) Sostenemos que el Estado debe ser un protagonista, el principal, en el proceso de la distribución de riqueza.
Lo que parece un "pase de comedia" es que este gobierno se enarbola con la bandera de la distribución de la riqueza y la "des-sojización" del campo y, simultáneamente, la Sociedad Rural intenta hacernos creer que representa a los intereses de los pequeños productores. Cualquier observación de la realidad obliga a admitir que el Gobierno Nacional viene manteniendo una estructura tributaria regresiva (favoreciendo a los que más tienen) y no sólo no cuestiona el modelo agro-económico sino que lo profundiza, mientras que la propia Sociedad Rural persigue y desaloja a los pequeños productores y campesinos. En todo este escenario se está lejos de plantear una discusión de fondo acerca de la tenencia, la concentración y uso el las tierras productivas en nuestro país.
2) Exigimos que el Estado tenga un rol activo en las políticas de promoción necesarias para el desarrollo nacional.
Las retenciones pueden ser uno de los mecanismos redistributivos válidos, pero sólo si van acompañadas de una política impositiva progresiva, que alivie a los que menos tienen y grave a los más ricos. Es necesario reconocer las asimetrías existentes entre pequeños y medianos productores, por un lado, y grandes empresas y pooles de siembra, por el otro, estableciendo un esquema de retenciones que sea diferencial. Si el Estado no tiene capacidad recaudatoria, entonces no va tener los elementos necesarios para promover el desarrollo nacional y llevar adelante esta necesaria redistribución. A partir de esto:
3) Estamos persuadidos de que es justo que el Estado recaude. Ese poder recaudatorio debe estar bajo el imperio de la ley y si alguien cree que es confiscatoria alguna decisión entonces el Estado de Derecho le permite realizar su reclamo ante los jueces de la República.
Nos muestra la historia que nuestro país padeció numerosos Golpes de Estado militares, durante los cuales se produjeron inconcebibles transferencias de riqueza de los sectores pobres y medios a los ricos, o a los que se convirtieron en nuevos ricos mediante estos mecanismos. Adicionalmente, en las últimas dos décadas pueden presenciarse nuevos tipos de deterioros institucionales, fruto de los cuales también se han producido fabulosas transferencias de patrimonio y capital que han pauperizado a la mayoría de la sociedad. Tomando esta referencia, afirmamos:
4) Estamos en contra de los intentos de gobernar o hacer golpes a las instituciones a través de situaciones desestabilizantes. El único gobierno de la República es el elegido por el pueblo y debe estar sujeto sólo a las leyes de la República. Si ese gobierno viola dichas leyes existen los mecanismos Republicanos para producir los cambios que hicieran falta. La participación de todos es el principal modo de fortalecer estos mecanismos.
Nos muestra la historia que el poder central atenta sistemáticamente contra el interior y que los recursos que salen de las provincias, deberían volver a ellas pero no lo hacen. Claro está que por solidaridad mutua aquí también se debe producir una redistribución, entre provincias ricas y pobres, recordando que la nuestra es una nación Federal (y no Unitaria como parecen creer algunos). Tomando esto como base:
5) Creemos que el Parlamento de la Nación debe ser el lugar donde se discute el régimen tributario y su coparticipación. Y que en este Congreso se deben defender los intereses federales y no someterse a la presión del poder central.
También nos muestra la historia que en pocas ocasiones el pueblo ha salido a las calles para defender el Estado de Derecho, en cambio demasiadas veces grandes cantidades de personas han sido engañadas por los intereses de turno para producir la pauperización de muchos en beneficio de unos pocos. Es por ello que sostenemos:
6) Los mecanismos de presión colectivos deben ser promovidos en defensa y resguardo del Estado de Derecho. Dentro de ese Estado existen medios para encausar los reclamos de forma justa para todas las partes y no para beneficios de una minoría. La expresión política y cultural en las calles es uno de los derechos que dicho Estado debe garantizar, pero entendemos necesario diferenciar dicha expresión de acciones intencionales que ponen en riesgo el orden institucional y las necesidades básicas de los individuos.
Estamos convencidos de que la solución debe tomar como base el diálogo, pero dentro de un Estado de Derecho y con la participación del conjunto de la sociedad. Repudiamos todo tipo de actitud represiva, patoteril o antidemocrática. Para aquellos que ven indiferentes los sucesos, baste recordar que un Estado que garantice nuestros derechos no puede ser resguardado por unos pocos, sino que es obligación de la mayoría.
"Y cuándo será el día, pregunto cuándo que por la tierra estéril vengan sembrando todos los campesinos desalojados. ¡Hay que dar vuelta el tiempo como la taba,* el que no cambia todo, no cambia nada!"
Triunfo Agrario (Armando Tejada Gómez - César Isella)









